El Pequeño Islote de Ática que Tiene su Propia Piscina Natural


Islote de Attica
El islote de Kakia Thalassa. Crédito: Video grabado por UpDrones

Grecia es conocida por sus cientos de islas habitadas grandes y pequeñas, así como por sus miles de diminutos islotes deshabitados que se encuentran esparcidos por sus mares.

Ática, hogar de la ciudad capital de Atenas, no es una excepción a esta norma. A su alrededor, se pueden encontrar muchos islotes pequeños y diminutos, esparcidos por todo el litoral.

Sin embargo, uno de ellos es bastante peculiar y absolutamente impresionante.

El islote con la «piscina» natural

A 40 minutos en coche del centro de Atenas y cerca de la ciudad de Keratea, en la región de Mesogea de Ática, se encuentra un islote rocoso frente a la costa.


La zona allí, así como el mar que la rodea, se conoce en griego como «Kaki Thalassa», que literalmente significa «el mar malo».

Lo que hace que este islote sea diferente del resto de la costa del Ática es su geomorfología.

Aproximadamente una cuarta parte de todo su tramo está completamente hundido, con su borde tocando el mar.

Esta forma extraña ha creado una piscina natural, que recibe agua de mar cuando las mareas están altas, lo que hace que parezca que alguien construyó una piscina justo al lado del océano.

El fondo de la zona hundida está lleno de arena, lo que hace del islote un destino tentador para cualquiera que tenga un bote pequeño o la fuerza para nadar.

El islote no está lejos de la playa de Kakia Thalassa, lo que lo convierte en un punto de referencia ideal para aquellos que se atreven a disfrutar de unos minutos de intenso entrenamiento en el Mediterráneo.

La playa de Kaki Thalassa

La playa de Kaki Thalassa está organizada y se encuentra entre los destinos de natación más populares del sureste de Ática.

A un lado de la apartada playa, se pueden encontrar formaciones rocosas, que en ocasiones son utilizadas por la gente para escalar y por qué no, incluso para sumergirse en el mar desde lo alto.

Por otro lado, existe un asentamiento real con residencias de vacaciones de atenienses pero también de ciudadanos extranjeros.

A pocos metros del asentamiento se encuentra el monasterio de Kaki Thalassa, que sigue el antiguo calendario juliano.

El área fue nombrada como «Mar Malo» debido a un mito que sobrevivió de los antiguos griegos.

Según este mito, cuando los bárbaros atacaron Grecia, Zeus y Hades arrastraron las orillas de la zona para que pudieran hablar, y dejaron el agua de mar de por medio para separarlos.

Como los griegos eran muy pocos, Zeus y Hades los ayudaron pidiéndole a Poseidón que enviara olas más grandes que las naves de los bárbaros.

Desde entonces y debido a estas olas masivas, la zona se denominó «Kaki Thalassa» o «Bad Sea».